Por qué se rompen las llaves
La hoja de una llave se adelgaza en el hombro tras años de vueltas diarias, y las hojas de latón y de alpaca se fatigan como un clip que se dobla para un lado y para el otro. Un llavero pesado colgando del switch le mete fuerza de lado en cada bache, y usar la llave para abrir una caja hace el mismo daño de una sola vez.
La otra mitad es una chapa dura. En una mañana fría en Julian o en Mount Laguna, o en una chapa de puerta que nadie ha usado en años, la llave encuentra resistencia y la mano empuja más fuerte. Y una llave que ya estaba estrellada, muchas veces con una grieta fina visible en el hombro, solo necesita una vuelta normal para terminar de romperse.
Qué no hacer con el pedazo todavía en la chapa
No use pegamento instantáneo. Se escurre por la hoja rota hasta las laminillas, y cuando seca, la chapa queda pegada junto con la llave. Las pinzas, grandes o chicas, solo agarran la puntita del pedazo y tienden a empujarlo más adentro cuando se resbalan. Una llave de repuesto metida encima del pedazo lo atora más y también se puede romper.
Si el pedazo sale lo suficiente para agarrarlo con los dedos, jálelo derecho hacia afuera una vez, con cuidado. Si no sale, deténgase ahí. Un pedazo que queda al ras de la chapa, o más adentro, es trabajo para un extractor delgado.
Por qué vale la pena guardar el pedazo roto
La hoja que tiene en la mano, puesta junto a la punta que sacamos, todavía muestra cada corte. Leemos esas profundidades y cortamos la llave nueva igual, lo cual es más exacto que adivinar a partir de una chapa gastada. Luego el chip de la llave nueva se programa al inmovilizador en el auto, así que la hoja se mide en vez de adivinarse y solo el chip es nuevo.
Cuando los pedazos están demasiado gastados para leerlos, los cortes salen del código de llave de su VIN. De cualquier forma, el corte y la programación se hacen en la misma visita.